|
|
A 50 años de que el ruso Yuri Gagarin se convirtiera en el primer ser humano en viajar al espacio, la artista visual Jesica López y la poeta Minerva Reynosa viajaron con su propuesta artística desde Monterrey al Museo de Arte Moderno de Moscú.
Saludos a Gagarin/Hello to Gagarin. La popularidad es una cosa irreparable es el más reciente fruto de la amistad interdisciplinaria entre la artista visual Jesica López “La Negra” (JL) y la poeta Minerva Reynosa (MR). Impulsada por la gestión y curaduría de la historiadora Valentina Baumanen, la exposición tuvo como escenario premier el Museo de Arte Moderno de Moscú, donde permaneció del 13 de abril al 9 de mayo. El proyecto nació de la coincidencia y de la afinidad de estas tres mujeres en la pasión por sus respectivas disciplinas: pintura-poesía-curaduría —un triángulo sumamente productivo cuando se le aborda con creatividad, espontaneidad y dinamismo.
¿De qué manera trabajaron para estructurar este proyecto?
MR: El trabajo fue básicamente establecer cuáles eran los dominios de la una (poesía-palabra) y de la otra (pintura-imagen) en su disciplina. Hablamos mucho de las posibilidades conceptuales de las piezas. El trabajo fue un poco individual al momento de la ejecución. “Negra” (Jesica) resolvió sus piezas pictóricas pero siempre tuvimos retroalimentación a partir de comentarios, dudas sobre el motivo de la expo: Gagarin. Por mi parte, estuve escribiendo la mayor parte del tiempo texto poético; además de resolver los videos que fueron realizados por el documentalista Javier Sánchez (aiwey.tv), el artista visual proceso inútil (procesoinutil.com) y los músicos de Uvilov (uvilov.com).
JL: Minerva y yo nos juntamos para desarrollar el proyecto. Ella hace un poema con la intención de leerlo in situ; yo hice la parte visual: collage, dibujo y pintura. En total fueron 9 piezas de acrílico y óleo sobre tela: siete de ellas son de formato 180cm x 280cm; una de 140cm x 140cm y otra de 60cm x 90cm; además, 30 post-its, realizados en técnica mixta (acrílico y bolígrafo). Lo que yo proponía era hacer una intervención en sitio, la cual resolví en ese momento en una sala muy pequeña. Minerva llevaba una serie de videos de Los Uvilov y México Aiwey. El video hecho por los Uvilov era un compendio de imágenes del viaje de Gagarin con un efecto caleidoscopio, usando el audio de los videos originales. Lo de México Aiwey era a partir de un extracto de los poemas de Minerva; lo reinterpreta y, utilizando imágenes de todo tipo, forma: “senhoritas from havana don´t trust anyone...” —tomado del proyecto B Sides de Minerva Reynosa.
¿Cómo evolucionó la idea hasta convertirse en una exposición que conjugara la imagen, el arte y la palabra?
MR: Se conjugó rápido, ya que ambas trabajamos con texto. “Negra” tiene una idea menos rebuscada que mi percepción del arte o del mundo a partir de lo lingüístico. Así que yo estoy menos impactada por la imagen. Eso pudo establecer un equilibrio. El proceso para llevar a término este proyecto fue muy vivencial y lúdico.
¿Cómo fue recibida su exposición por el público ruso?
JL: Sentí que les gustó. Porque, para empezar, ¿quién era Gagarin? Gagarin fue una figura pública, fue un instrumento del sistema y se convirtió en un icono moderno. Entonces, ¿qué pasa? Les llevamos a su Gagarin y todos pensaban que les mostraríamos afiches. Pero no, nosotras hablábamos de otra cosa. En realidad mi pieza consta de una frase. La expo habla de ese “ente” que es insertado en el sistema. Tiene que ver con mi concepto de figura pública, del espectáculo y todo lo que pasa alrededor de ello. Les gustó la pintura, el color, el “esteticismo mexicano”. Siento que les gustó más porque no se lo esperaban: muchos pensaban que se trataba de temas o imágenes exóticas mexicanas, folklóricas, y temas indígenas.
¿Cuál fue su experiencia al realizar este proyecto?
MR: Que hay que establecer alianzas entre las disciplinas. Hay que hacer trabajo interdisciplinario. Que el trabajo en equipo hace mucho más rico el proceso de creación y vinculación entre los artistas. Y que de esta manera las ideas crecen y se enriquecen del sentir del otro. En pocas palabras: los proyectos se hacen más proyectos.
JL: En realidad, el concepto era redondo: nosotras proponíamos esta situación del viaje a Rusia, de trasladarnos, como parte del proceso de creación. Minerva menciona el aspecto del viaje como llegar a otros horizontes tanto geográfica como mentalmente. Es en lo que se concentró, y yo también. Parte de eso tiene que ver con la figura que propone Gagarin: el desplazamiento como vivencia, y hacer eso parte del concepto. Nos cuestionamos todo el tiempo qué pasó con Gagarin; desde mi perspectiva, él se presta al capitalismo. ¿Quién fue? A él lo escogieron en lugar de otro astronauta —que no era tan agraciado físicamente ni tan carismático. Necesitaban un representante para el pueblo. Alguien carismático con quien la gente se identificara, y poder generar cosas con eso. No era sólo subirlo a una nave espacial, y ya: era todo lo que iba a desencadenar. Y ¿qué pasa? Pues que se genera toda una industria de Gagarin y su figura. Esto fue un buen pretexto para mí: no iba a ser sólo la celebración hacia Gagarin, sino todo a su alrededor. Caímos en el 50 aniversario de su expedición a la luna.
¿Hay mucha diferencia entre Monterrey y Moscú?
JL: Lo que hay aquí, hay allá. Es muy distinto y muy parecido a la vez. Los dos espacios son referentes claros a las diferencias económicas desde el sistema occidental: Monterrey es el centro norteño del capitalismo mexicano por excelencia; Moscú es el origen del sistema marxista-comunista en el mundo. Por lo tanto, Moscú es una ciudad que funciona diferente. Hay mucha gente, es cosmopolita y a la vez no. La arquitectura es impresionante: puedes encontrarte una calle colonial, y la siguiente tiene edificios modernos de la posguerra. Choca mucho, todo está ahí mezclado. Lo antiguo contra lo moderno. Te encuentras todos los tiempos ahí. Los ancianos socialistas contra los adolescentes capitalistas y occidentalizados.
¿Hasta cuándo estará en exhibición la exposición? ¿Se exhibirá en otro lado?
MR: La exhibición concluyó el 9 de mayo en el Museo de Arte Moderno de Moscú. Estamos haciendo las gestiones necesarias para que se vaya a Sao Pablo, Brasil. Claro, esperamos que Saludos a Gagarin/Hello to Gagarin. La popularidad es una cosa irreparable esté por todos lados.














